Mandarina es mi nombre os cuento que en una de mis noches de felicidad y desenfreno, encontre a un rubio, en una discoteca, le invite a mi casa, cuando estamos es los preliminares,  el es rubio,  ojos azules, cuando voy bajando los calzoncillos, me encuentro que no tiene un pelo, se ha depilado, todo, claro,  bueno más que claro era blanco y con aquello rojo como un tomate, no pude por menos que empezar a reirme, no me habia pasado nunca, sin un pelo y blanco como la leche,  parecia COPITO DE NIEVE el osito blanco, pero lo que tenia rojo era el pene perdón el pito, que si no,  no rima, no pude hacer nada al pobre rubio, el rojillo  no se levanto más, desde entonces tengo en la mesilla un cartel donde pone: SI CON EL PITO ME QUIERES FOLLAR, NO TE LO TIENES QUE AFEITAR. SI ME QUIERES ................. NO TE TIENES QUE DEPILAR.